Y nosotros ¿Por qué nos convertimos en compradores compulsivos?

A quien no le ha pasado que después de un día de paseo llega a casa llena de bolsas de compras hechas, muchas veces innecesarias ya que la mayor parte de las compras son cosas de uso diario que ya tenemos en casa solo algo usadas, pero al final son compradas de igual manera, y otras en cambio hiciste los tramites que debías, volviste a casa, y al mirarte de pronto te das cuenta que al contrario de lo que creía la gente que te rodea no has vuelto con bolsas llenas de compras innecesarias, y ese es el momento en el que al mirar la realidad te haces una gran he importante pregunta.

¿Realmente soy una compradora compulsiva?

Al comienzo tenemos ciertas dudas y solo dejamos pasar esta pregunta y asumimos que si somos compradores compulsivos y seguimos con normalidad, hasta que vuelve a pasar, y esta vez nos lo peguntamos con más fuerza y nos damos cuenta de algo realmente importante y es que nuestras compras van en función de cómo somos atendidos por los dependientes de los locales, y  por que digo esto…

Simple, siempre que entramos en un local oscuro, con muy poca iluminación, con olor a humedad y aunque traten de mantenerlo limpio se ve un poco sucio, igual miras y consultas por lo que andas buscando a ver si pueden dar una solución rápida a tus necesidades, pero te encuentras con trabajadores mal presentados que  demoran en atender lo hacen mala cara y no responden inquietudes ni resuelven tus problemas, ya no hay nada más que decir das media vuelta y no compras nada, ya que en locales así por mucho que te gusten algunos productos que exhiben en sus vitrinas no dan ganas de comprar, ya que te sientes insultado y pasado a llevar.

En cambio si entras a un local bien iluminado, limpio, sin el mínimo olor a humedad, sus vitrinas están ordenadas y puedes ver con claridad los productos que ofrecen y sus precios, te quedas con bastante agrado mirando si por ahí encuentras lo que buscas, a de mas si se presentan los  trabajadores bien presentados, siempre atentos, responden a tus preguntas por muy descabelladas que sean con seriedad, y prestan bastante atención a los problemas o requerimientos que planteas,  prácticamente llevas todo lo que necesitabas y un poco más por las dudas, es más si se nos olvida algo, sin pensarlo dos veces con mucho gusto volveríamos a esa empresa ya que te pudiste dar cuenta que, no solo les importaba lo que tu compraste, también se preocuparon de que tuvieras una experiencia grata, donde no tuviste que esperar demasiado por la atención y resolvieron tus problemas de manera eficaz en un tiempo moderado.

Al volver a buscar un segundo o tercer producto das a entender a la empresa que está haciendo un buen trabajo ya que consigue que la clientela vuelva y atraiga a mas, viendo esto las empresas se están dedicando a capacitar a sus trabajadores para atender de una manera eficaz, ésta importante capacitación en el área de las ventas es denominada “ATENCION AL CLIENTE”, esto hace que los trabajadores sean dedicados y comprendan que una buena atención a los clientes es casi más importante que completar la venta de un producto o servicio, dado que las personas se encuentran hoy inmersas en una nueva sociedad la cual aparte de interesarse por el precio y la calidad de los productos adquiridos, se interesan también en el tiempo que lleva la atención y resolución de algunas de sus necesidades y como se produce la comunicación durante toda la atención en el  proceso de compra, esto quiere decir, que ya no es de vital importancia el producto, su calidad y costo, si no que se convierte en algo de vital importancia para los  trabajadores y empresas, las necesidades y exigencias de los clientes, por lo tanto adquiere un gran realce la satisfacción de las personas atendidas.

Por esta razón las capacitaciones para los trabajadores se han volcado en preparar un modelo de gestión que tiene como base orientar a los clientes en todo el proceso, también cuentan con un departamento de atención al cliente que se encarga de las consultas, quejas y reclamos que presenten y realizan las gestiones necesarias para poner en marcha los mecanismos de tramitación para una resolución eficaz y de las consultas y/o reclamos presentados.

Así el mercado ha evolucionado con los años y hoy en día las empresas han establecido relaciones estrechas y duraderas con los clientes para adaptarse a las nuevas necesidades que surjan como consecuencia de los cambios que vivimos en estos tiempos de transformaciones tecnológicas, culturales o simplemente un cambio de preferencia en los productos de consumo, esto quiere decir que, como el tiempo avanza con tecnologías cada vez más sofisticadas, las empresas mejoran sus productos y los consumidores o clientes cambian su preferencia en productos determinados por eso es tan importante como son tratados en todo el proceso de venta, como también en el proceso de post venta ya que, para corroborar y mantener la confianza y fidelidad del cliente el mejor método es cerrar la venta del servicio y/o producto y luego comprobar el nivel de satisfacción con una encuesta creada y personalizada, ya que así el cliente se siente que es importante para la empresa y no tan solo una más de sus ventas.

Como nos vamos dando cuenta en todo proceso de venta ya sea este un producto o servicio, el cliente está en el centro, como un elemento clave para el éxito de las actividades empresariales, por lo anteriormente dicho esto el cliente es la parte fundamental de la creación de las empresas. Por lo tanto éstas volcán toda su atención para hacer que los clientes se sientan satisfechos al elegir a su empresa y  sus productos, en cuanto a calidad, comunicación y atención brindada.

Esto no quiere decir que el refrán muy bien conocido como “EL CLIENTE SIEMPRE TIENE LA RAZON” sea del todo verídico, si bien las empresas deben mantener un correcto y efectivo trato con los clientes, también nosotros como clientes debemos ser objetivos, muchas veces al tener un mal día o que el producto no funcionara como deseábamos, nos presentamos de manera prepotente a presentar una queja o reclamo, por lo tanto las empresas han querido implementar en su tarea de perfeccionamiento a sus trabajadores una serie de metodologías para la atención al cliente, ya que esta es de vital importancia al querer lograr una grata experiencia y obtener lealtad de las personas que han elegido sus productos o servicios, las metodologías van desde el iniciar el contacto con el cliente, obtener información de cuáles son sus requerimientos, satisfacerlos, finalizar la atención y dar seguimiento para cerciorarse realmente que ha quedado satisfecho con la atención brindada.

Por lo general a todos nos gusta que, al entrar a un local, de inmediato se den cuenta de nuestra presencia, saluden y atiendan escuchando atentamente nuestros requerimientos, repitan nuestro requerimiento para que sepamos que entendió lo que estamos buscando y lo solucionen de manera rápida y efectiva.

Ya finalizando nos pondremos a nosotros mismos en categorías diferentes de clientes, ya que como las empresas no todas son iguales y las clasificamos en cuanto a calidad y atención de sus productos, nosotros también somos clasificados en diferentes tipos de clientes, no para agruparnos, si no para dar una real y efectiva atención según nuestra personalidad y forma de ser.

Como el cliente desconfiado, el trabajador de ninguna manera puede contradecir y discutir con un cliente de esta categoría, lo perdería y perdería la venta y todo lo que conlleva esta, entonces al atenderlo el trabajador se debe mantener tranquilo, de buen humor, preguntar lo que necesita y asegurar a la persona que está atento a sus sugerencias y/o necesidades.

Otra categoría en la cual estamos clasificados son los clientes indecisos, con los cuales se debe dar el tiempo de atenderlo, no darles demasiada información ya que se agobian con facilidad y tampoco evitar darla ya que no se sentirán seguros de la decisión tomada, dar ideas ordenadas y entendibles para que se sienta cómodo y pueda tomar la decisión adecuada, sobre el producto o servicio.

Por último y la más compleja de las categorías, y digo compleja ya que es difícil tratar con un consumidor así, hablamos de un cliente grosero o impertinente, ya que de entrada se presenta de mal humor y agresivo, los trabajadores poco capacitados evitan casi en su totalidad a este tipo de clientes por qué carecen las herramientas necesarias, si nos enfrentamos a una situación así por ningún motivo el trabajador debe caer en sus provocaciones y tratarlo en los mismos términos, al contrario, debe mantener en todo momento una actitud educada y no se consigue calmar al cliente, es necesario terminar la atención con el mayor respeto y amabilidad, dejando claro que se ha entendido la solicitud y pidiendo que se presente en otra oportunidad cuando su estado de ánimo sea más adecuado para una atención efectiva.

Entonces al final no somos compradores compulsivos en su totalidad, exceptuando a las personas que presentan un cuadro clínico, todos poseemos un consumidor dentro que dependiendo de cómo sea la atención recibida en las empresas especializadas en ventas de productos, seremos o no compradores compulsivos.

Andrea Francisca Venegas Giacomozzi

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